sábado, 27 de octubre de 2012

El letargo en las tortugas

Cada ser vivo tiene un intervalo de temperaturas entre el cual sus funciones corporales funcionan de forma adecuada. Existe la temperatura óptima que es a la que el animal vive de forma más cómoda, y luego tiene un máximo y un mínimo de temperatura soportable.
Cuando la temperatura ambiental sobrepasa esos topes, los animales pueden hacer básicamente dos cosas: realizar una migración o un letargo.

Las tortugas marinas pueden migrar sin problemas, porque son animales rápidos y los mares y océanos están interconectados, de forma que pueden ir tan lejos como quieran. En las tortugas continentales ésta no es una buena opción, ya que sus migraciones deben ser de poca distancia debido a su lentitud, lo que no permite cambiar suficientemente de latitud como para notar temperaturas distintas.

La opción que eligen las tortugas antes estas temperaturas extremas es la de aletargarse.
Como es lógico, las especies que viven en un lugar donde las temperaturas son constantes y están cerca de su temperatura óptima no realizan letargo.
En cambio las tortugas que habitan en climas más cambiantes deben aletargarse durante algunas épocas del año.

Antes de entrar en profundidad en el tema, se deben definir los distintos tipos de letargo:
- Hibernación: Los animales pasan la época más fría del año en estado latente, podríamos decir que "durmiendo". Durante este tiempo las tortugas apenas se mueven y no se alimentan. Por lo tanto ni gastan ni se alimentan.
Para las tortugas esto es imprescindible, porque son animales poiquilotermos (de sangre fría) y su temperatura depende de la que haya en su entorno.
- Invernación: No confundir con hibernación. En este caso se trataría de un letargo intermitente. Éste lo realizan más los mamíferos (osos polares,...), ya que si un reptil se va despertando de forma intermitente, consumirá energía pero como la temperatura es baja, no se alimentará. Esto podría provocar un caso grave de anorexia, y el animal tendría mucha probabilidad de morir.
- Diapausa: Es un letargo total durante el invierno. Podríamos decir que es una congelación del animal, en que prácticamente ningún órgano funciona durante ese tiempo. Es más habitual en algunos insectos, peces y anfibios.
- Estivación: Lo realizan las tortugas en épocas extremadamente calurosas. Es muy habitual en algunas tortugas terrestres, que cavan profundos túneles para mantener su temperatura algo más baja.
- Brumación: Se trata de una mini-hibernación. La pueden hacer algunas especies de zonas tropicales durante algunas semanas más frías.


Ahora que ya conocemos los distintos tipos de letargo, podemos ya adentrarnos en datos sobre algunas especies concretas:

- Tortuga rusa (Testudo horsfieldii): Esta especie proviene de zonas esteparias de Rusia y Kazakistan. En su hábitat durante el frío invierno (en el que se puede llegar a temperaturas realmente bajas) estas tortugas realizan profundos túneles o aprovechas los que han hecho otros animales para resguardarse. Si se tiene esta especie en zonas templadas es recomendable, para su salud y para mejorar su reproducción, hacer hibernaciones controladas en pequeñas neveras. Durante épocas muy cálidas es frecuente que estos animales realizan estivación. El primer invierno de vida se recomienda que las crías no hibernen.

Tortuga rusa saliendo de la hibernación

- Testudo graeca, Testudo hermanni y Testudo marginata: Estas tortugas terrestres mediterráneas en su hábitat natural realizan hibernación. Se les deben construir pequeñas cuevas donde no haya humedad, donde se pondrá paja, fibra de coco o tierra. Es importante que haya más de 20 cm de substrato para que los animales se puedan enterrar. Normalmente estas especies empiezan a aletargarse a los 15 ºC, y la temperatura durante la hibernación debe ser de 6-8 ºC. El primer invierno de vida se recomienda que las crías no hibernen.

Tortuga mediterránea oculta entre unos arbustos secos

- Trachemys, Pseudemys y Graptemys: La mayoría de especies y subespecies de tortugas acuáticas americanas pueden realizar el letargo (para saber si alguna especie no puede, deben mirar la ficha correspondiente). Deben tener una profundidad de agua de al menos 40-50 cm, ya que cuanta más profundidad menos frío habrá. Algunas tortugas realizan el letargo en tierra, pero no es recomendable.
Los animales adultos (14-20 cm) pueden aguantar perfectamente un invierno al exterior. Solo se debe tener precaución de quitar el hielo que se pueda formar en noches puntuales para permitir que los animales puedan salir a respirar.
Los ejemplares de 10-14 cm pueden hibernar, pero los dos meses más fríos es recomendable ponerlos en un acuario en algún garaje o parte de la casa más frías (unos 10 ºC).
Los juveniles (menos de 8-10 cm) no es recomendable que hibernen, ya que debido a su poco volumen podrían no soportar el frío.

- Kinosternon scorpioides: Esta especie, al contrario de lo que se encuentra en la bibliografía, puede hibernar sin problemas. Cuando empiecen a bajar las temperaturas (a principios de octubre) se cogerán las tortugas y se trasladarán a una caja de hibernación (caja de madera con sustrato para enterrarse, alguna cueva y un pequeño recipiente con agua). Esta caja debe estar en alguna zona fresca (unos 10 ºC), como por ejemplo un garaje. Cuando al exterior empiece a hacer algo de calor (principios de abril) se podrá empezar a sacar a los ejemplares al recinto exterior.

- Para algunas especies asiáticas (Cuora amboinensis, Heosemys spinosa,...) es recomendable un pequeño periodo de brumación de unas 4-6 semanas con una temperatura moderada  (unos 15 ºC). Este periodo favorece mucho al comportamiento reproductivo de las tortugas.

- Algunas especies tropicales no deben hibernar bajo ningún concepto. Esto sucede en las Rhinoclemmys, Centrochelys, Stigmochelys, Pyxis, Platemys, ... entre otras muchas. A grandes rasgos las especies incluidas en este grupo son las procedentes de Asia, África, América Central y parte de América del Sur.

Algunas recomendaciones:
Durante el periodo de letargo se deben tener a los animales muy controlados, para ver que no pierdan mucho peso, se vean enfermos o bien para evitar ataques de gatos o ratas.
Para animales que están en un acuario o terrario al interior de un piso o casa, no es recomendable que a medio invierno se pongan en lugares más fríos. Eso podría provocar la muerte de dichos ejemplares.
Si se quiere pasar a un animal de un lugar más frío a otro más templado, el aumento de temperatura deberá ser gradual. Se deberá aumentar un poco la temperatura cada día, has que al cabo de 2-3 semanas se llegue al punto de calor que se pretendía.

Artículo escrito por: Enric Pàmies
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