viernes, 27 de enero de 2017

Escinco cocodrilo (Tribolonotus gracilis)

Con el nombre español de escinco cocodrilo se conocen a varias especies de pequeños saurios del género Tribolonotus, siendo éste el nombre más utilizado para referirse a ellos. La ciencia reconoce 8 especies diferentes, de ellas, sólo una se sabe de su existencia por un ejemplar hallado muerto.

Este género es propio de Nueva Guinea, Archipiélago Bismark e Islas Salomón y aún se desconoce mucho acerca del estado y biología de la mayoría de sus especies.

En cautividad encontramos regularmente dos especies: Tribolonotus novaguineae (Schlegel 1834)  y T. gracilis (Rooij 1909), siendo esta última la más popular y ampliamente mantenida.

Descripción
Tribolonotus gracilis, el escinco cocodrilo de ojos rojos (aunque sería más correcto denominarlo escinco cocodrilo de bridas rojas) es un pequeño saurio de unos 20 cm. de longitud, endémico de Nueva Guinea. La coloración es básicamente negra con escamas ganchudas en el lomo, aunque varía en intensidad habiendo ejemplares pardo oscuro; la parte inferior es blancuzca. Unas bridas oculares que van del amarillo al naranja rojizo son la característica propia de esta especie.

Tribolonotus
A pesar de que no suelo manipular a mis Tribolonotus, los ejemplares más veteranos, como este macho, no ponen incovenientes.

Mantenimiento
Su mantenimiento es relativamente sencillo. Yo alojo a las parejas en terrarios de 70x40 cm.con muchos encondrijos y alguna planta de penumbra. El substrato ha de ser húmedo siendo lo más idóneo  la fibra de coco o el sphagnum moss. La temperatura ha de rondar entre los 25-28ºC durante el día con descensos hasta los 20ºC durante la noche. La humedad siempre ha de ser alta y deben disponer de un cuenco con agua donde puedan bañarse. Dado que defecan a menudo en el agua, ésta debe ser cambiada a menudo y si se es manitas, incluso crear una pequeña piscina dotada de filtros.

Según he podido observar se trata de animales nocturnos fotofóbicos. Los he mantenido en exterior algunos veranos y sólo se dejan ver de noche, ocultándose de inmediato con la salida del sol y permaneciendo ocultos todo el día, incluso en días nublos. Aún así muchos criadores recomiendan una bombilla UVB 2.0. Su mantenimiento en terrarios interiores modifica sustancialmente sus hábitos produciéndose ciclos de actividad variopintos.

Alimentación
Se considera una especie estrictamente insectívora que únicamente acepta presa viva. La alimentación más adecuada son los grillos Acheta doméstica. Una buena variedad de presas es siempre beneficioso por lo que podremos variar ofreciéndoles cucarachas Shelfordella tartara o pequeñas Blaptica dubia. La Nauphoeta cinerea es ideal pero debe ofrecerse con pinzas ya que dejarlas libres por el terrario comporta que se pierdan tras esconderse o trepar por el cristal.
Las lombrices de tierra son un alimento muy nutritivo y natural que les enloquece. Por lo general se les debe ofrecer cerca para que las localicen y no se entierren.

Reproducción
Los machos se diferencian de las hembras por tener la cabeza ligeramente más grande y por presentar en la cara interna de sus dedos índice y corazón unas escamas más desarrolladas a modo de callosidades.

Macho y hembra de Tribolonotus gracilis
Arriba la hembra y abajo el macho

Se trata de animales monógamos, por lo que hay que mantenerlos por parejas. La hembra realiza
varias puestas de un huevo a lo largo de la primavera y el verano, hasta cuatro en mi caso, a razón de una cada mes y medio aproximadamente. Los huevos los dejo en el terrario, al cuidado de sus padres los cuales vigilarán su desarrollo. Tras unos 80-90 días nacen las crías, en algún caso incluso 150 días he llegado a contabilizar.

Las crías se pueden dejar con sus padres, que los vigilarán y atenderán, ofreciéndonos escenas de auténtico vínculo familiar. Deberemos ofrecer presas lo suficientemente pequeñas para que sean cazadas por ellas. Como dato inédito hasta ahora en la bibliografía sobre este animal he de señalar que he observado que las parejas con sus crías en el terrario dejan de alimentarse de forma habitual para que hayan presas disponibles para sus retoños. Una vez separadas dichas crías los padres vuelven a su rutina de no dejar ni un grillo.

De nuevo con el tema de la incubación, existen muchos aficionados que incuban los huevos artificialmente criando más tarde a las crías de forma individual. A mi parecer no ganamos nada con este método y considero enriquecedor tanto para nosotros como para los animales la cría natural.

Cría de Tribolonotus gracilis recién nacida
Cría de Tribolonotus gracilis recién nacida

Comportamiento Son animales con un comportamiento muy evasivo que normalmente no tardan en perder si se les dedica un tiempo a ofrecerles lombrices o grillos directamente con las pinzas. Finalmente reconocen a su cuidador y no dudan en subirse a nuestra mano a comer, en cambio se pueden mostrar recelosos con los extraños si no se han acostumbrado a ello.

Otro dato curioso es la capacidad de emitir sonidos que tiene esta especie (desconozco si el resto de especies de Tribolonotus son capaces), es fascinante escucharlos por la noche emitir una especie chirrido gorgojeante. También vocalizan si se sienten en peligro o para avisarnos de que no desean continuar siendo manipulados.

Cara interna de la pata trasera de hembra sin callosidades

Cara interna de la para trasera del macho donde se observan las callosidades blanquecinas exclusivas de su sexo.

Protección Ninguna especie de Tribolonotus está incluída en ningún apéndice CITES y son de venta libre. Pese a ello no quiere decir que no necesiten protección. Su carácter esquivo hace dificultoso su estudio en la naturaleza y la comercialización de animales silvestres se remonta a varios años. Imperativo adquirir animales criados en cautividad.

Artículo e imágenes: Òscar Martínez

  

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